ANTECEDENTES. ESTUDIOS PREVIOS
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El término viral no surgió con la aparición de las páginas de vídeo en Internet como puede parecer. Fue acuñado en 1997 por Steve Jurvetson, capitalista de riesgo, para aludir a cómo el correo de Microsoft Hotmail se impulsaba entre sus usuarios.
El intercambio de vídeos por usuarios de redes sociales o correo electrónico y la aparición de los mismos en plataformas como blogs y otros medios ha dado lugar al fenómeno de vídeos virales, cuya popularidad es facilitada gracias a la redistribución de los agentes activos de Internet. La compartición de dichos links tiene origen a mediados de la década de los noventa, mucho antes de que existieran las páginas de vídeo en Internet. Uno de los primeros vídeos que se pueden considerar virales fue en 1996, una animación en computadora de un bebé bailarín a la que los usuarios le agregaban música.
El hecho definitivo que supuso la difusión de este fenómeno tuvo lugar en 2005, cuando tres jóvenes llamados Chad Hurley, Jawed Karim y Steve Chenquerían decidieron montar YouTube, una plataforma de internet de contenido audiovisual. El 23 de abril de ese mismo año publicaron la primera grabación: Me at the zoo, de apenas 18 segundos de duración y en la que Karim hablaba sobre elefantes.
Los vídeos virales han llegado a ser fundamentales hoy en día para el mundo de la publicidad. El libro Media Virus, de Douglas Rushkoff, explicaba en 1994 cómo algunos servicios gratuitos de correo electrónico, como Hotmail o Yahoo!, añadían publicidad corporativa al mensaje saliente de los usuarios. Según el autor, cada vez que ese mensaje llegaba a una persona “sensible” a la publicidad del servidor, ese usuario se “infectaba” de esa información, y a su vez cada vez que enviaba un correo “contagiaba” a otros. Al principio muy pocos supieron ver la importancia de este libro, que meses más tarde se convertiría en un best-seller.
En el 2010, un video viral tardaba 28 días en alcanzar la cumbre, mientras que hoy en día menos de nueve. Desde el 2006, el alcance de estos contenidos se ha multiplicado por 50. Esto se debe al avance de las tecnologías, puesto que el uso generalizado de los smartphones ha supuesto que todos los usuarios tengan un acceso directo e inmediato tanto a los contenidos como a la creación de los mismos; y la aparición de nuevas plataformas y las redes sociales, un lugar en el que triunfan de manera especial.
La esencia sociológica tras las tendencias de visualización se ha convertido en un objeto de investigación cuyas pautas quieren descubrir desde humanistas hasta economistas. Desde la aparición de estos contenidos se han realizado numerosos estudios. Entre ellos podemos destacar The emotions that drive viral video de Karen Nelson-Field, donde analiza 800 vídeos, tanto comerciales como no comerciales con el fin de identificar cuáles son las emociones que estos provocan y que llevan a que los usuarios quieran compartir esta experiencia. Dentro del campo de la viralidad es el estudio más grande que ha contribuido a explicar qué hace a un vídeo viral exitoso. Tyler West en Going Viral: Factors That Lead Videos to Become Internet Phenomena realiza un análisis más profundo, especificando los factores, en total nueve, que convierten a un vídeo común en uno viral, a partir de la visualización de los 20 vídeos más virales del año 2009. Viral Video Style: A Closer Look at Viral Videos on YouTube de Lu Jiang y Yajie Miao intenta exponer cuales son lo efectos sociales de los vídeos, mientras que otros como Viral, Quality, and Junk Videos on YouTube: Separating Content From Noise in an Information-Rich Environment de R. Crane y D. Sornette, y Del Word-of-mouth al Marketing viral: aspectos claves de la comunicación a través de redes sociales de Guadalupe Aguado Guadalupe, exploran la importancia de la Web 2.0 y las redes sociales para la propagación de estos mensajes, así como la distinción en lo que se considera viral y lo que se considera “ruido”.
La esencia sociológica tras las tendencias de visualización se ha convertido en un objeto de investigación cuyas pautas quieren descubrir desde humanistas hasta economistas. Desde la aparición de estos contenidos se han realizado numerosos estudios. Entre ellos podemos destacar The emotions that drive viral video de Karen Nelson-Field, donde analiza 800 vídeos, tanto comerciales como no comerciales con el fin de identificar cuáles son las emociones que estos provocan y que llevan a que los usuarios quieran compartir esta experiencia. Dentro del campo de la viralidad es el estudio más grande que ha contribuido a explicar qué hace a un vídeo viral exitoso. Tyler West en Going Viral: Factors That Lead Videos to Become Internet Phenomena realiza un análisis más profundo, especificando los factores, en total nueve, que convierten a un vídeo común en uno viral, a partir de la visualización de los 20 vídeos más virales del año 2009. Viral Video Style: A Closer Look at Viral Videos on YouTube de Lu Jiang y Yajie Miao intenta exponer cuales son lo efectos sociales de los vídeos, mientras que otros como Viral, Quality, and Junk Videos on YouTube: Separating Content From Noise in an Information-Rich Environment de R. Crane y D. Sornette, y Del Word-of-mouth al Marketing viral: aspectos claves de la comunicación a través de redes sociales de Guadalupe Aguado Guadalupe, exploran la importancia de la Web 2.0 y las redes sociales para la propagación de estos mensajes, así como la distinción en lo que se considera viral y lo que se considera “ruido”.

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